Elaborado para el Monasterio Cisterciense de las Escalonias (Córdoba), siguiendo la tradición monástica inspirada en siglos de oración, trabajo y silencio, ha sido elaborado con naranjas seleccionadas dándole a este vino dulce un aroma fresco ideal para refrescar el paladar con nuevas sensaciones.
"SILENCIO", para describir en todo su sabor el saber hacer nuestro trabajo monástico en silencio, medio vital para la contemplación, y aquí quiere demostrar los frutos de ese buen hacer.